En la Parte 1 de esta serie sobre dermatitis atópica canina elaboramos un champú específico, formulado para limpiar suavemente, hidratar y reducir la carga de alérgenos y microorganismos en la piel.
En perros con dermatitis atópica, los baños frecuentes con un champú adecuado son una herramienta clave: ayudan a eliminar alérgenos ambientales, controlar la sobrepoblación microbiana y mantener la piel más limpia y confortable, reduciendo así el prurito y la inflamación.
Ahora, en esta Parte 2, vamos a complementar ese cuidado con un hidrohungüento emoliente, relipidizante y calmante para proteger y reparar la barrera cutánea.
Si aún no has leído la Parte 1, puedes verla aquí: Champú antiséptico y calmante para el manejo de la dermatitis atópica canina.
Dermatitis Atópica Canina
La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que afecta a muchos perros y suele aparecer entre el primer y tercer año de vida.
Es una condición alérgica y hereditaria, lo que significa que algunos perros nacen con una predisposición a desarrollar una respuesta exagerada del sistema inmune frente a sustancias ambientales comunes, como el polvo, los ácaros, el polen o incluso hongos del entorno.
Esta reacción provoca inflamación, picor intenso y lesiones en la piel. Lo más típico es que el perro se rasque, se lama o se muerda constantemente zonas como el abdomen, las axilas, la cara, las orejas o las patas. Con el tiempo, esto puede causar caída del pelo, infecciones secundarias recurrentes (bacterianas o por Malassezia), engrosamiento de la piel u oscurecimiento.
La dermatitis atópica no tiene cura, pero sí se puede manejar y mejorar mucho su calidad de vida con un tratamiento integral y personalizado. Esto incluye desde control de alérgenos, medicación para controlar el picor, hasta cambios en la alimentación, baños terapéuticos, manejo de infecciones secundarias, refuerzo de la barrera cutánea y, por supuesto, apoyo con preparados naturales seguros y bien formulados que ayuden a calmar, regenerar, restaurar el buen funcionamiento de la barrera cutánea y proteger la piel.
Es importante entender que no hay un único tratamiento que funcione para todos. Cada perro es único, y el abordaje debe ser individualizado, con un seguimiento constante.

¿Por qué es tan importante restaurar la barrera cutánea?
1. Evita la entrada de alérgenos
Una piel con la barrera intacta funciona como un muro protector: si está bien restaurada, los alérgenos (polen, ácaros, etc.) se quedan fuera, no pueden atravesarla y llegar al sistema inmunitario de la piel, ayudando a evitar la cascada inflamatoria típica de la dermatitis atópica.
En la piel con una barrera dañada, es como si el “muro” tuviera huecos, los alérgenos penetran las capas superficiales de la epidermis y entran en contacto con el sistema inmunitario de la piel (células de Langerhans, mastocitos,…). Estas células reconocen al alérgeno y “dan la señal de alarma”, liberando mediadores inflamatorios y atrayendo más células de defensa. Esa activación local provoca picor, enrojecimiento e inflamación.


2. Fortalece el sistema inmunitario cutáneo
La piel no es solo un escudo físico: un estrato córneo bien organizado permite que el sistema inmune local, representado por células como los queratinocitos y los linfocitos cutáneos, funcione mejor y con más equilibrio.
- Expression of barrier proteins in the skin lesions and inflammatory cytokines in peripheral blood mononuclear cells of atopic dogs.
- The skin barrier in the dog: first defense against external agents
3. Reduce la pérdida de agua transepidérmica (TEWL)
Una barrera dañada provoca pérdida de agua constante desde el interior al exterior (TEWL), lo que reseca la piel, la hace más frágil y más propensa a inflamaciones. Restaurarla significa retener hidratación, mejorar la flexibilidad y prevenir el picor.
4. Equilibra la microbiota cutánea
Una piel con barrera debilitada favorece desequilibrios en la flora, como proliferación de Malassezia o bacterias, lo que complica aún más la dermatitis. Restaurar la barrera ayuda a recuperar la diversidad microbiana saludable.
- Defective Skin Barrier in Canine Atopic Dermatitis What’s Wrong and Can We Fix It?
- Update on the skin barrier, cutaneous microbiome and host defence peptides in canine atopic dermatitis


5. Restablece los lípidos esenciales de la piel
La estructura de la capa más externa (estrato córneo) requiere una correcta proporción de ceramidas, colesterol y ácidos grasos. En la dermatitis atópica canina, estos lípidos están alterados: reponerlos ayuda a reconstruir ese «cemento» que mantiene unidos los corneocitos y protege la piel frente a agresores externos e internos.
Por lo tanto, restaurar la barrera cutánea es fundamental porque:
- Impide la penetración de alérgenos.
- Mejora la respuesta inmune local.
- Reduce la pérdida de hidratación.
- Mantiene el equilibrio microbiano.
- Y reconstruye la estructura lipídica esencial para la función barrera.
Con una barrera sana, el perro tendrá una piel mucho más resistente, hidratada y menos reactiva.

Tratamiento alopático habitual de la dermatitis atópica canina
En la dermatitis atópica canina, el tratamiento alopático que suelen pautar los veterinarios (en función del grado, cronicidad y si hay infecciones secundarias) incluye:
1. Control de la inflamación y el prurito
- Corticoides (prednisona, prednisolona, metilprednisolona) → suelen usarse en brotes agudos.
- Oclacitinib (Apoquel®) → inhibidor de la JAK1, actúa sobre el picor.
- Lokivetmab (Cytopoint®) → anticuerpo monoclonal que bloquea la IL-31 (responsable del prurito).
2. Restauración de la barrera cutánea
- Ácidos grasos esenciales orales (omega-3 y omega-6).
- Suplementos orales con ceramidas o preparados tópicos con lípidos epidérmicos (champús, lociones…).
3. Control de sobrecrecimiento microbiano
- Antibióticos tópicos u orales si hay pioderma.
- Antifúngicos tópicos u orales si hay sobrecrecimiento de Malassezia
4. Inmunoterapia
- Vacunas de alérgenos personalizadas (inmunoterapia subcutánea o sublingual) → basadas en pruebas intradérmicas o serológicas para identificar sensibilizaciones.
Apoyo fitoterapéutico natural en la dermatitis atópica canina: bálsamo emoliente y reparador
El tratamiento alopático de la dermatitis atópica canina puede complementarse de forma segura con un abordaje fitoterapéutico bien formulado.
En este caso, hemos elaborado un champú antiséptico y calmante (Parte 1) y, a continuación, vamos a preparar un hidroungüento con acción emoliente, relipidizante, calmante y regeneradora (Parte 2), orientado a restaurar la barrera cutánea, reducir la pérdida de agua transepidérmica y mejorar el confort del animal.
Cada ingrediente de esta fórmula cuenta con respaldo científico por sus propiedades en piel inflamada, seca o con disbiosis microbiana.
Este protocolo se completará con:
- Pediluvios antifúngicos para la afectación podal (Parte 3).
- Limpiador ótico antifúngico para controlar el sobrecrecimiento de Malassezia y prevenir otitis (Parte 4).
- Espray acaricida natural para el entorno que ayude a reducir la carga de ácaros y alérgenos ambientales (Parte 5).
El objetivo es ofrecer un abordaje integral que apoye el tratamiento médico y ayude a reducir las recaídas, actuando tanto sobre la piel como sobre los factores desencadenantes del entorno.
Propiedades de los ingredientes utilizados en el bálsamo y evidencias
Aceite de cáñamo (Cannabis sativa)
Rico en omega-3 (ALA) y omega-6 (ácido linoleico y GLA) en proporción equilibrada; antiinflamatorio, antioxidante, restaurador de la barrera lipídica, favorece la regeneración cutánea, reduce la sequedad, calma la inflamación y mejora la elasticidad de la piel en dermatitis atópica.
Hempseed oil as a dietary source of essential fatty acids – Callaway JC, et al. (2004)
Aceite de borraja ( Borago officinalis)
Muy rico en ácido gamma-linolénico (GLA, 20-25 %); modula la inflamación, mejora la función barrera, reduce prurito y eritema, disminuye la pérdida de agua transepidérmica y ayuda a reducir el rascado en brotes de dermatitis atópica.
Steroid-sparing effect of essential fatty acid supplementation – Saevik BK, et al. (2004)
Oleato de caléndula (Calendula officinalis)
Acción calmante, antiinflamatoria, cicatrizante y epitelizante; estimula la regeneración tisular, reduce irritación y ayuda a aliviar el prurito y la rojez.
Wound healing activity of flower extract of Calendula officinalis – Preethi KC, et al. (2009)
Aceite de comino negro (Nigella sativa)
Antiinflamatorio, antioxidante, antimicrobiano, modula mastocitos, reduce prurito y eritema, mejora la resistencia cutánea frente a disbiosis y apoya la reparación de la piel.
Manteca de karité (Butyrospermum parkii)
Emoliente, nutritiva, rica en ácidos grasos y fracción insaponificable; reduce la pérdida de agua transepidérmica, mejora la hidratación, modula la inflamación, calma irritaciones y favorece la reparación cutánea.
Anti-inflammatory potential of shea butter on canine keratinocytes – Choi Y, et al. (2019)
Shea butter-containing cream in pediatric atopic dermatitis – Hong Kong study
Hidrolato de lavanda o manzanilla
Calmantes y antiinflamatorios; la lavanda aporta ligera acción antiséptica y relajante cutánea; la manzanilla alemana es rica en camazuleno y bisabolol, potentes antiinflamatorios y antipruriginosos.
Studies on the mode of action of the essential oil of lavender (Lavandula angustifolia P. Miller)
Gel de aloe vera
Hidratante, calmante, regenerador, antiinflamatorio; alivia el prurito, mejora la elasticidad y acelera la cicatrización de la piel dañada.
Aloe vera: a short review – Surjushe A, et al. (2008)
Glicerina vegetal
Humectante higroscópico que retiene agua en el estrato córneo; mejora la hidratación, la elasticidad y reduce la pérdida de agua transepidérmica.
Glycerol and the skin: holistic approach to its origin and functions – Fluhr JW, et al. (2008)
Pantenol (provitamina B5)
Hidratante, reparador de la barrera cutánea, antiinflamatorio, acelera la epitelización, mejora la suavidad y elasticidad de la piel.
Topical use of dexpanthenol in skin disorders – Ebner F, et al. (2002)
Aceite esencial de lavanda (Lavandula angustifolia)
Calmante, antipruriginoso, modulador de la inflamación, ligeramente antimicrobiano, apoya la cicatrización y reduce estrés cutáneo.
Aceite esencial de manzanilla alemana (Matricaria recutita)
Antiinflamatoria potente, modula mastocitos, calmante, antipruriginosa y cicatrizante; rica en camazuleno y bisabolol.
Chamomile: A herbal medicine of the past with bright future – Srivastava JK, et al. (2010)
Aceite esencial de incienso (Boswellia carterii)
Antiinflamatorio, regenerador, calmante; favorece la cicatrización y mejora la respuesta en pieles con inflamación crónica.
Fórmula del bálsamo
Vamos a elaborar un hidroungüento o emulsión, se trata de una preparación que combina ingredientes acuosos (hidrolatos, geles o extractos hidrosolubles) con ingredientes grasos (aceites, mantecas o ceras), unidos gracias a un emulsionante.
Así obtenemos un producto que hidrata gracias al agua que contiene y nutre gracias a sus lípidos, creando una capa protectora que ayuda a reparar y calmar la piel.
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Autora:
Susana Blanco
Bióloga, etóloga y especialista en fitoaromaterapia veterinaria



