Dermatitis Atópica Canina D.A.C y Apoyo Fitoaromaterápico PARTE 1: Champú antiséptico y calmante.

¿Qué es la Dermatitis Atópica Canina o DAC?

De manera sencilla podemos definir atopía como una condición del individuo que le hace reaccionar de manera exagerada a determinadas sustancias ambientales (aeroalérgenos), entre las que se incluyen ácaros del polvo y almacenamiento, pólenes, fibras vegetales, partículas animales y otros elementos ambientales.

La Dermatitis Atópica Canina hace referencia a la manifestación cutánea de dicha enfermedad circunscrita, en el caso del perro, básicamente a nivel dermatológico.

En este tipo de procesos es prácticamente imposible evitar el contacto con los alérgenos ambientales, así que estaremos ante una enfermedad de tipo crónico donde el control de la sintomatología va a ser clave en el tratamiento.

La predisposición genética del individuo también juega un papel importante en el mantenimiento del proceso crónico; en este sentido, los animales genéticamente predispuestos, además de presentar una hiperreactividad inmunitaria de tipo I con producción de elevadas cantidades de IgE, tendrían mayor predisposición a sufrir alteraciones de la barrera cutánea que favorecerían la penetración de los alérgenos a través de la piel, siendo el resultado de ambas premisas, la reacción aberrante y exagerada del organismo frente a los mencionados aeroalérgenos.

Los alérgenos penetran en el organismo, bien por inhalación o bien por absorción a través de la piel, hecho que provocará la producción de anticuerpos o IgE (inmunoglobulina E) implicadas en los procesos alérgicos y específicas del alérgeno.

Cuando estas IgE alérgeno-específicas que están fijadas a los mastocitos, células que modulan los procesos inflamatorios y alérgicos, entran en contacto con el alérgeno específico, se produce una degranulación y la liberación de enzimas: histamina, bradicininas y otras aminas vasoactivas, lo que da origen al proceso inflamatorio.

En cuanto a la sintomatología, los signos clínicos más significativos son: inflamación de la piel y engrosamiento, irritación, rojez, alopecia, prurito (picor intenso) y posibles lesiones e infecciones secundarias debidas al rascado, afectando sobre todo a toda la zona ventral del tronco, cuello, cola, cara interna de muslos, axilas y extremidades anteriores y posteriores.

La ciencia lo confirma

Un estudio reciente publicado en Veterinary Dermatology (2023) respalda el uso de aceites esenciales en perros con dermatitis atópica. Se observó que, combinados con otros tratamientos, los AE ayudaron a reducir el prurito y mejorar la calidad de la piel, gracias a sus propiedades antiinflamatorias, calmantes y antimicrobianas.

Una herramienta natural y eficaz que, usada con criterio, puede marcar la diferencia en el bienestar de nuestros compis peludos.

 Referencia:
PubMed 37990608

Update on the skin barrier, cutaneous microbiome and host defence peptides in canine atopic dermatitis

Resumen de la ponencia del Dr. Domenico Santoro (VMX 2023, Orlando, FL)

El Dr. Santoro expuso la importancia de abordar la dermatitis atópica canina mediante terapias tópicas complementarias a las sistémicas, enfocadas en la restauración de la barrera cutánea, el control del prurito y la reducción de la inflamación.

Terapias tópicas:

Una herramienta clave y segura en el tratamiento de la dermatitis atópica.

Humectantes y emolientes: Restauran la hidratación y refuerzan la barrera cutánea. Tienen efecto ahorrador de esteroides y, en algunos casos, igualan la eficacia de corticosteroides tópicos al disminuir la pérdida de agua transepidérmica (TEWL).

  • Avena coloidal: humectante natural con acción antipruriginosa, antiinflamatoria y antioxidante. Contiene avenantramidas, que reducen el prurito, la inflamación y el pH de la piel.
Ingredientes bioactivos destacados:
  • Ceramidas: Disminuyen la colonización bacteriana y fortalecen la cohesión de la barrera lipídica. Un estudio con un champú con ceramidas mostró una reducción del 50 % del prurito en 24 h en un 25 % de los perros.
  • Fitoesfingosinas: Tienen propiedades antibacterianas, antifúngicas y antiinflamatorias. Estudios demuestran que su aplicación tópica puede disminuir la inflamación y normalizar el pH cutáneo.
  • Ácidos grasos esenciales (AGE): Aunque de efecto más lento, mejoran la estructura de la bicapa lipídica de la piel y reducen significativamente el prurito. Se utilizan por vía tópica y oral.
  • Aceites esenciales: Combinados con tratamientos como Cytopoint®, han demostrado potenciar su eficacia. Un estudio con aplicación semanal de spot-on y champú con AE mostró una mejora del 70 % en el prurito y en el aspecto clínico de la piel.
Microbiota beneficiosa:

El Dr. Santoro también presentó un estudio en el que se aplicó durante 20 días un spray con bacilos tratados térmicamente en perros con dermatitis atópica.
Resultado: reducción del 90 % del prurito y de las lesiones clínicas al día 42, incluso tras suspender el tratamiento.

Conclusión:

El abordaje de la dermatitis atópica en perros debe incluir:

  • Terapias tópicas con emolientes, humectantes, ceramidas, AE y AGE.
  • Reforzar la barrera cutánea y modular la microbiota.
  • Integrar productos naturales con respaldo científico y tolerancia comprobada.

Estas herramientas no solo mejoran los signos clínicos, sino que permiten reducir la carga de medicación sistémica y mejorar la calidad de vida del animal.

Enfoque terapéutico y tratamiento fitoaromaterápico adyuvante

A través de la fitoaromaterapia no pretendemos aportar todas las soluciones a estos tratamientos, pero si puede ser un complemento plausible que ayude a reducir la sintomatología, así como, la toxicidad de los fármacos sintéticos, el impacto ambiental y los efectos secundarios de los tratamientos alopáticos en la medida de lo posible.

  1. Sintomatología a tratar: inflamación, prurito y prevención de posibles infecciones secundarias.
  2. Vía de aplicación: vía tópica y oral.
  3. Elección de la galénica:
    • Champú lavante suave
    • Bálsamo calmante
    • Loción acuosa
    • Cataplasma de avena coloidal o arcilla termal opcional.
  4. Intervención nutricional.

Aceites esenciales para el tratamiento de la dermatitis atópica canina

En el tratamiento de la dermatitis atópica canina, la elección de aceites esenciales e hidrolatos debe regirse por estrictos criterios de calidad, sólo así podemos garantizar la presencia íntegra de sus principios activos y, por tanto, la eficacia del tratamiento.

Teniendo en cuenta la sintomatología habitual —inflamación, prurito, dolor, disbiosis cutánea y riesgo de sobreinfección—, se priorizarán aceites esenciales, hidrolatos y materias primas con propiedades antiinflamatorias, antiedematosas, antipruriginosas, antihistamínicas, analgésicas y antiinfecciosas.

Aceites esenciales recomendados
  • Eucalipto azul (Eucalyptus citriodora): rico en aldehídos terpénicos, con un 40–80% de citronelal. Potente antiinflamatorio de acción directa, además de antiálgico, antiinfeccioso y antipruriginoso. Especialmente indicado en dermatitis y prurito.
  • Tanaceto azul (Tanacetum annuum): contiene aproximadamente un 30% de camazuleno, un sesquiterpeno con excelentes propiedades antiinflamatorias, antiedematosas, antihistamínicas y antipruriginosas. Aceite de primera elección en dermatitis alérgicas.
  • Lavanda (Lavandula angustifolia): contiene principalmente linalol y acetato de linalilo. Sus propiedades son beneficiosas en cualquier tipo de dermatosis: es antiinflamatorio, antiálgico, antimicrobiano, antiséptico y regenerante cutáneo.
  • Manzanilla alemana (Matricaria recutita): rica en camazuleno y α-bisabolol, con una potente acción antihistamínica y antiinflamatoria. Especialmente útil en dermatosis inflamatorias y pruriginosas.
  • Manzanilla romana (Chamaemelum nobile): antialérgico, antiinflamatorio y antipruriginoso. Suaviza y calma eficazmente la piel irritada.
  • Menta piperita o menta del campo (Mentha x piperita o Mentha arvensis): ricos en mentol, actúa como analgésico de efecto frío y antipruriginoso. Debe usarse en concentraciones bajas y de forma localizada.
  • Palmarosa (Cymbopogon martini var. motia), palo de rosa (Aniba rosaeodora), palo de hô (Cinnamomum camphora qt linalol), tomillo qt linalol (Thymus vulgaris qt linalol) y geranio (Pelargonium x asperum): todos ellos son ricos en monoterpenoles como linalol, geraniol y citronelol. Estos compuestos aportan propiedades antiinfecciosas muy interesantes para la prevención y el tratamiento de infecciones secundarias.
  • Copaiba (Copaifera officinalis): rica en β-cariofileno, con potentes propiedades antiinflamatorias, analgésicas y moduladoras del sistema endocannabinoide. Es útil para reducir inflamación persistente, calmar el picor y favorecer la regeneración en pieles sensibilizadas o con lesiones crónicas.
  • Siempreviva (Helichrysum italicum): contiene italidionas y acetato de nerilo, con efecto antihematoma, antiinflamatorio, cicatrizante y regenerador tisular. Muy útil en pieles con lesiones reactivas, erosiones o heridas por rascado constante.
  • Cedro del Atlas (Cedrus atlantica): rico en sesquiterpenos, presenta propiedades descongestionantes linfáticas y antiinflamatorias. Puede ser útil como apoyo en dermatitis con componente edematoso o zonas infiltradas por prurito crónico.
  • Incienso (Boswellia carterii): gracias a sus monoterpenos y ésteres, tiene una acción calmante, antiinflamatoria y repitelizante. Aporta estabilidad emocional y puede complementar tratamientos en animales con estrés asociado a prurito.

Hidrolatos y materias primas complementarias

Además de los hidrolatos análogos a los aceites esenciales mencionados (como lavanda, tanaceto azul, manzanilla alemana, manzanilla romana o siempreviva), también pueden emplearse los siguientes hidrolatos con propiedades calmantes, antiinflamatorias y regenerantes, adecuados para pieles sensibles o reactivas:

  • Hidrolato de milenrama (Achillea millefolium): calmante, antihemorrágico y regenerador.
  • Hidrolato de caléndula (Calendula officinalis): suavizante, cicatrizante y antiinflamatorio.
  • Hidrolato de rosa (Rosa damascena): antiséptico suave, hidratante y tonificante.
  • Hidrolato de zanahoria (Daucus carota): regenerador y revitalizante cutáneo.
  • Hidrolato de hamamelis (Hamamelis virginiana): astringente, descongestionante y antipruriginoso.
  • Hidrolato de azahar (Citrus aurantium): calmante, antiespasmódico y tonificante.
  • Hidrolato de tilo (Tilia platyphyllos): antiespasmódico suave, hidratante y calmante.
  • Hidrolato de jara (Cistus ladaniferus): cicatrizante profundo y regulador de secreciones.

Otras materias primas de interés terapéutico

Aceites vegetales y mantecas: se dará preferencia a los aceites y mantecas ricos en ácido gamma-linolénico (GLA), ácido graso esencial de la serie omega-6, presente en el aceite de onagra y en el aceite de comino negro. También son recomendables los oleatos de manzanilla y caléndula, así como la manteca de karité. Todos ellos deben ser de primera presión en frío para asegurar la integridad de sus componentes bioactivos y preservar sus propiedades terapéuticas.

Fitoextractos glicerinados e hidroglicerinados: pueden incluirse extractos de plantas como llantén, malva, gordolobo, avena, centella asiática, caléndula, manzanilla, ortiga mayor o bardana, por su acción calmante, epitelizante, antipruriginosa y antiinflamatoria.

Otros ingredientes funcionales: 

glicerina vegetal (humectante), alantoína (cicatrizante y epitelizante), pantenol (provitamina B5, calmante, reduce el eritema y el picor, estimula la proliferación celular epidérmica, mejora la elasticidad y retención de humedad), miel (antimicrobiana y cicatrizante), aloe vera (hidratante, regenerador y antiinflamatorio), extracto de semilla de pomelo (antimicrobiano), avena coloidal (calmante, antipruriginosa, humectante antiinflamatoria y antihistamínica. Contiene avenantramidas antioxidantes, inmunomoduladoras, reducen la inflamación, el pH y el prurito mediado por histamina), arcilla termal (absorbe impurezas, desinflama y calma), escualeno (antioxidante, emoliente y relipidizante), y óxido de zinc (protector y astringente, en concentraciones seguras), ceramidas III (previenen la sequedad, protectoras, evitan la descapación y calman irritaciones).

Evidencias científicas

Un estudio in vitro muestra que el hidrolato de Helichrysum italicum promueve la regeneración de tejidos (cicatrización) y estimula fibroblastos y células madre Además, encuentra que el aceite esencial acelera la cicatrización en modelos animales, reduciendo inflamación, mejorando angiogénesis y antioxidación.

Effect of Helichrysum italicum in Promoting Collagen Deposition and Skin Regeneration in a New Dynamic Model of Skin Wound Healing

Hydrolate of Helichrysum italicum Promotes Tissue Regeneration During Wound Healing

El aceite de lavanda acelera la producción de colágeno y la formación de tejido granulado, favoreciendo la cicatrización. Exhibe acción antimicrobiana similar al té de árbol, útil en el control de infecciones cutáneas.

A review of the bioactive components and pharmacological properties of Lavandula species

En modelos murinos de dermatitis alérgica, el aceite de eucalipto (rica en citronelal) reduce edema y supresión de mastocitos, bloqueando mediadores inflamatorios.

Eucalyptus oil reduces allergic reactions and suppresses mast cell degranulation by downregulating IgE-FcεRI signalling

En humanos, el 1 % de crema de avena coloidal es eficaz para reducir los síntomas de dermatitis atópica leve a moderada, disminuyendo el prurito gracias a la avenantramida. Ayuda además a restaurar la barrera cutánea y a controlar la inflamación.

Comparing treatments for restoring the skin barrier in atopic dogs

Las revisiones sobre aceites esenciales en veterinaria destacan su potencial antiinflamatorio, antimicrobiano y antioxidante, aunque también advierten sobre la necesidad de validar dosis y concentraciones seguras.

Use of Essential Oils in Veterinary Medicine to Combat Bacterial and Fungal Infections

Champú en el manejo de D.A.C.

En el manejo tópico de la dermatitis atópica canina, el champú debe seleccionarse cuidadosamente, optando siempre por fórmulas respetuosas con la barrera cutánea y el pH fisiológico del perro (entre 6,2 y 7,4).

Una opción práctica y accesible es recurrir a champús comerciales medicados como Allermyl (Virbac), Alerpet o Dermocanis Allercure, formulados específicamente para pieles sensibles y con tendencia atópica.

Otra alternativa más sencilla y natural consiste en preparar una decocción de raíz de saponaria (Saponaria officinalis). Esta planta contiene saponinas, compuestos con propiedades detergentes suaves que, al disolverse en agua, actúan como un jabón natural ultrasuave sin dañar la microbiota cutánea.

Para quienes tengan formación en formulación cosmética natural, también es posible elaborar un champú personalizado utilizando tensioactivos suaves de origen vegetal, como: Coco glucósido (Coco Glucoside), Decil glucósido (Decyl Glucoside) o Betaína de coco (Cocamidopropyl Betaine).

Estos tensioactivos permiten una limpieza respetuosa y se pueden combinar con aceites esenciales, hidrolatos y extractos vegetales para potenciar el efecto terapéutico del champú.

Beneficios en dermatitis atópica canina:

  • Permite una higiene respetuosa, ayudando a eliminar alérgenos, contaminantes, levaduras y bacterias sin agredir la piel.
  • Mejora la penetración y eficacia de los tratamientos tópicos aplicados posteriormente.
  • Formulado con tensioactivos suaves y principios activos como aceites esenciales antiinflamatorios y aceites vegetales calmantes.

Actúa como parte clave del tratamiento de brotes, con aplicación más frecuente durante las fases agudas y uso espaciado en mantenimiento.

¿Qué son los tensioactivos no iónicos y por qué los elegimos?

Los tensioactivos son sustancias que permiten mezclar agua con grasa o suciedad, facilitando la limpieza. Son los responsables de que un champú limpie… ¡pero no todos los tensioactivos son iguales!

En el caso de la dermatitis atópica canina, es fundamental utilizar tensioactivos no iónicos, que son los más suaves y menos irritantes del grupo. A diferencia de los tensioactivos aniónicos (como los que se usan en muchos champús comerciales y que pueden resultar agresivos), los no iónicos respetan la barrera cutánea y reducen el riesgo de irritación.

En esta fórmula utilizamos:

  • Coco glucósido: derivado del coco y del azúcar de maíz, es un limpiador suave y biodegradable. Tiene buena capacidad espumante sin ser agresivo para la piel ni los ojos.
  • Cocoamidopropil betaína: también de origen vegetal, mejora la viscosidad y la espuma del champú. Es bien tolerado por pieles sensibles y tiene una acción suavizante complementaria.

Ambos ingredientes limpian sin resecar, lo cual es clave cuando tratamos pieles con prurito, descamación o hipersensibilidad como ocurre en la dermatitis atópica.

Fórmula

Formulamos un champú suave, específicamente diseñado para cuidar pieles caninas con tendencia atópica o irritada, sin heridas abiertas.

La fórmula se enriquece con activos calmantes y reparadores:

  • Aceites esenciales con propiedades antiinflamatorias, antisépticas y antipruriginosas, seleccionados con una dosificación segura.
  • Pantenol (provitamina B5), que hidrata en profundidad y promueve la regeneración epidérmica.
  • Avena coloidal, con efecto humectante, antipruriginoso y antiinflamatorio, que refuerza la barrera cutánea.
  • Aceite vegetal de comino negro y oleato de caléndula, ricos en ácidos grasos esenciales con acción protectora y emoliente.
  • Glicerina vegetal, que ayuda a retener la humedad y mejora la hidratación de la piel.
  • Ajuste de pH a 6,8–7,2 con ácido láctico o cítrico, ideal para piel canina irritada pero íntegra.

La concentración de los principios activos puede y debe ajustarse a cada caso.

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Si te interesa aprender a elaborar esta fórmula de forma segura y responsable, en la Manada Aromanimalia encontrarás el protocolo completo: ingredientes y cantidades exactas, proceso de elaboración paso a paso, modo de aplicación y precauciones de uso.

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